lunes, 17 de agosto de 2015

Vacaciones en familia en Suiza

No os compliquéis. Con niños de cinco años, no hacen falta Disneys, caribes ni flautas. Con campo para correr y animales de granja los peques ya son felices como perdices: bueno, bonito y barato. 


La Brise (Jura Suisse) - Todos los derechos reservados (c) Celia Ramón Wyser
También ayuda ser medio suiza, tener familia en el Jura Suisse y aventurarse a que los mellizos prueben a oír y hablar en francés todo el día. Lástima que hemos estado tan poquitos días, seguro que se hubieran soltado si hubiéramos estado más o incluso si los padres no hubiéramos estado delante. Y es que los gemelos entienden perfectamente el francés pero como saben que yo hablo también castellano y catalán no se matan.

Siempre es un gusto volver a la antigua granja que mis abuelos mimaron y conservaron, que mis hijos disfruten de los mismos juegos, juguetes y libros que yo disfruté, que vivan la experiencia de estar en una granja antigua que se calienta con el fuego en la chimenea, que a penas tiene un baño (más que suficiente) y que tiene grandes habitaciones recubiertas de madera con muebles antiguos que están viviendo, por lo menos, su décima vida. 


La Brise - Todos los derechos reservados (c) Celia Ramón Wyser
En Suiza hemos dormido en una granja de 1617 (se puede alquilar a muy buen precio, si alguien está interesado), con una chimenea cocina donde habíamos fuego cada día, más por placer que por verdadero frío. Una casa llena de habitaciones espectaculares, de ollas, aparatos, carros y utensilios de otra época. Una casa museo en todo regla donde los niños han descubierto con deleite juegos de su tatarabuelo, han jugado al memory con su bisabuela, han ido a recoger frambuesas al bosque con su tía abuela, descubierto una granja llena de vacas, gallinas, gallos, codornices, caballos, perros y gatos. Han saltado sobre bolas de paja. Cortado leña. Visto estrellas junto a la hoguera donde han asado una salchicha al final de un palo que ellos escogieron y prepararon con papá... Han visitado un castillo, y una chalet con muchos escondites y un enorme trastero en el tejado lleno de juguetes de su abuela. Han descubierto los libros de Barbapapa. Han saltado, corrido y vuelto a saltar. Y no, no han echado de menos no tener tele, ni tablet. 

Y que que no hay nada como jugar al Memory con tarjetas de fotos familiares... 

Jugando al memory en La Brise - Todos los derechos reservados (c) Celia Ramón Wyser

O como construir largos recorridos de piezas para luego tirarlas... Ha sido todo un descubrimento para los mellizos, estaban encantados y seguro que va estupendo para la psicomotricidad fina :) 

Jugando al domino de piezas - Todos los derechos reservados (c) Celia Ramón Wyser

No hay día que no hayamos dado los buenos días a las ovejas. Les decían "ahora nos vamos de paseo, adiós, luego volvemos", o bien "hola, ya estamos de vuelta, ¿habéis pasado bien el día?". 

Y claro, parada obligatoria en la granja para saludar al perro, los gatos, las vacas, los caballos... ¿Ir a pasear, para qué?

Las ovejas - Todos los derechos reservados (c) Celia Ramón Wyser

Trepar y saltar en grandes bolas de paja envuelta para el invierno... ¿Quién da más? 

La paja - Todos los derechos reservados (c) Celia Ramón Wyser

Montar a caballo con casco y todo para ir a visitar las alpacas (sí, sí, alpacas en Suiza, no preguntéis) del primo Florian, tirados por la tita Débora, en un caballo enooooorme... Tampoco hay nada mejor... 

Con Stella - Todos los derechos reservados (c) Celia Ramón Wyser

Bueno, ir a buscar frambuesas silvestres no está nada mal... Menos para Izan que el pobre estaba con la fiebre que no le dejaba tranquilo y se pasó el paseo sentado sobre un tronco de árbol... 


Frambuesas - Todos los derechos reservados (c) Celia Ramón Wyser

Hacer fuego, y salchichas en el fuego, y un pica-pica junto a las ovejas, ver las montañas... 

Hoguera - Todos los derechos reservados (c) Celia Ramón Wyser

O hacer una sesión de marionetas y cuentos inventados bajo un cálido sol de agosto... 

Nuestro teatro de marionetas - Todos los derechos reservados (c) Celia Ramón Wyser

En general nos lo hemos pasado en grande entre los prados verdes, los chalets más que centenarios, la familia suiza, el queso, el chocolate, el té de las cuatro, los lagos y los pueblecitos. Izan y Pol se tronchaban de la risa preguntando a todas horas, "¿es que aquí todo el mundo es granjero o qué?". Incluso Pol decidió que lo de ser actor de circo es muy divertido pero que prefiere ser granjero, porque las dos cosas a la vez no se pueden. Eso sí, las cacas de vaca, puuuufffff, "hacen mucha peeeeesteeee". 


Lo sé, la vida no es color rosa ni como en los álbumes de Facebook. Aunque en vacaciones se le parece a pesar del agotamiento de los padres que van con sus hijos a pasar unos días entretenidos. Porque es genial tenerles 24 horas, ¡pero es agotador! Llegamos y nos fuimos con un trancazo de impresión. A la ida, un viaje de ocho horas en coche se transformó en uno de doce por las caravanas (los franceses estaban en operación retorno y nosotros sin saberlo). Ni salir de madrugada ni la biodramina evitaron la consabida pregunta de cuando llegamos ni los mareos y vómitos (las bolsas de congelar de zip, fantásticas en este sentido). Después de varias olas de calor, llegamos y se puso a llover durante dos días cuando mi maleta era de verano, verano. No pudimos bañarnos en el lago. Y nos quedaron muchos paseos por hacer. Pero otra vez será. Porque a pesar de todo, ha sido un viaje a Suiza intenso y muy especial. 

De viaje con niños: si duermen, mejor - Todos los derechos reservados (c) Celia Ramón Wyser

6 comentarios:

  1. Pues han sido unas vacaciones maraviillosas, tal cual lo ibas explicando y con esas fotos tan bonitas, ha sido como si estuviera allí. Y es que a mi em encanta el pueblo, la montaña, el silencio...sus gentes, esos prados...yo hubiera disfrutado como los mellis allí. Una suerte tener familia donde poder visitar en lugares tan bonitos que para otros son vacaciones. Un besazo

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    1. Gracias Paris, seguro que hubieras disfrutado de lo lindo. Yo he vuelto nueva, a pesar del resfriado, y con algunos quilos de más (por si me faltaban), pero nueva. Es como reconectar con lo esencial. Ni Twitter, ni Facebook, ni whatsapp ni nada de nada. Prados, conversaciones, fuegos, paseos, libros, juegos y poco más. Pero cuánto es, verdad? Me pregunto si en la ciudad y con el ritmo que llevamos no estaremos perdiendo algo importante por el camino. Besos.

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  2. Anda pues me había preguntado por el origen de tu segundo apellido! Qué bonita esa granja, parece de película. No me extraña que los niños se lo hayan pasado bomba. Ahora puedes elegir las mejores fotos y hacer un álbum chulo. :)

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    1. Jajaja, pues sí, misterio desvelado. Todo tiene siempre alguna razón y siele ser sencilla. A ver si me pongo con los álbumes de fotos, los tengo atrasados desde el nacimiento de los gemelos. Aish! Los tuyos de Bulgaria con suegros o sin deben ser estupendos :)

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  3. Qué planazo!!!! Y suena tentador alquilar la casa. Nosotros también somos
    Muy fans de Suiza

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    1. Pero planazo de verdad :) Si alguna vez te interesa me dices, no tienen ni web ni nada es todo boca a boca y barato comparado con los alquileres por aquí. Eso sí, todo muy rústico. Gracias por pasarte a comentar Isa.

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