martes, 18 de octubre de 2016

La felicidad es que te regalen pastelitos

Llegas a casa después de un largo día de cole, trabajo y Extraescolares. Y encima de la mesa, dos paquetitos, con lazos, con sorpresa. No es la primera vez que nuestra fantástica señora de la limpieza nos deja un detallito culinario. -Sí, hace tiempo que en esta familia decidimos quitarnos muchos lujos menos unas horas de soporte doméstico a la semana, la tranquilidad y falta de estés y conflicto familiar que nos aporta bien valen no salir a cenar o al cine-. 

Es una cocinera fantástica y las pastas árabes le salen tan, tan buenas que seguro que engordan sólo de mirarlas y babear. Latifa es tan genial que nos regala pastas y con sus cajitas desenvolvemos sonrisas amplias, miradas de complicidad, guardamos cajas de tesoros y somos puramente felices en ese instante. Gracias por ello y mucho más. 




sábado, 15 de octubre de 2016

Los pantalones con la camiseta de mamá


Esta es la bonita historia de cómo una tarde de parque acabó con un striptease circense materno y de porqué los pantalones parecían una camiseta... 

Ha llovido. Hay charcos. Repites en modo madre pesada "jugad en el parque pero ojo no os metáis en los charcos que no vamos preparados". Alguien mete un pie y las piernas hasta la rodilla. Por accidente. Pol, por supuesto. Le digo "bueno, no pasa nada, pero no te vuelvas a caer". Dos minutos después vuelve con todo el pantalón chorreando. Parece un accidente muy casual. Ha nadado dentro? 

Y ahora qué? A los 6 años ya no vas con mudas de recambio encima a menos que hayas planeado saltar en los charcos. "Que vaya en calzoncillos", piensoPero el niño no está por la labor que ya tiene vergüenza. Y empapado como que no se va a ir. Intenté hacerle unos pantalones con mi pañuelo del cuello pero era demasiado pequeño. Si ya digo yo que siempre hay que llevar un pareo! 

Cliiiiiiin!!!! Idea!! Mi camiseta de manga larga le sirve de pantalón. Dicho y hecho. Me quito la camiseta debajo del abrigo en un alarde de habilidades circenses. Pol se quita los pantalones empapados. Pasa sus piernas por los brazos de mi camiseta, improviso un cinturón. Luego una bolsa de plástico por la mitad para hacer unos calcetines (los zapatos empapados no tenían ni remedio ni recambio) y listos para volver a casa sin galipandria. 

Lecciones de una tarde el el parque:

  1. Los niños, sin niños. Sí se van a ensuciar. Y si hay charcos, alguno sale como un pollo mojado. (Nonos preocupéis, madres del mundo, si están mi par de dos es muy probable que sean ellos). 
  2. Enfadarse y echarles bronca no iba a servir para nada más que para enfadarme. Sigamos. 
  3. Todo tiene solución. La cuestión ser imaginativo para encontrar soluciones al vuelo. A veces parece que no hay solución pero en realidad está ahí esperando que la descubras. 

Y si no quieres mojarte... mejor no salgas de casa con los críos ;) 


Esta historia ha sido publicada primero en www.hayqueserpositivo.com: https://hayqueserpositivo.com/2016/10/15/buscar-soluciones-al-vuelo/


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