martes, 12 de marzo de 2013

Dietas en la maternidad: de ideales, misiones imposibles y educación alimentaria

Foto de: CPGXK via photopin cc

Hacer dieta cuando se es madre, ¿es realmente imposible? Porque lo cierto es que si con el emparejamiento se cogen quilos de más en las cenas románticas, en la fase "basurilla" de comerse los restos de cenas, meriendas y desayunos de lo que dejan tus vástagos "por no tirarlo" la situación puede ser dramática. 


Lo sé, este no es un artículo sobre mis gemelos, pero llevo tiempo dándole vueltas a las implicaciones de la maternidad para las mujeres de hoy día en el lado occidental del mundo, y aunque la de engordar o desesperar en la lucha contra los quilos de más sea una más bien trivial, lo cierto es que  existe y causa no pocos quebraderos de cabeza. Ya sabéis, la presión social, el culto al cuerpo, el mito de la eterna juventud, el estereotipo de belleza que nos pide ser a los cuarenta como a los veinte hayamos parido a dos o a cuatro hijos, bla, bla, bla. La cuestión es que las madres también son mujeres que quieren sentirse deseables, esposas que quieren sentirse sexys y eso va íntimamente relacionado con su peso y su talla de pantalón.

Del noviazgo a "la búsqueda" del niño

miércoles, 6 de marzo de 2013

Días de lluvia en la infancia o la felicidad de lo cotidiano

Pol e Izan con sus botas y paraguas. (C) Foto de Celia Ramón, 2013 

La felicidad de lo cotidiano es una de las grandes lecciones que día a día nos recuerdan los más pequeños de la casa. 


Cuando al salir del sopor de las sábanas he recordado que hoy tenía que llevar a los gemelos a la guardería en autobús y he constatado que caía el diluvio universal tras las ventanas, me ha dado una pereza enorme e interiormente he empezado a resoplar imaginando que Pol se empapaba saltando en el primer charco del camino o que cada uno se escaparía en una dirección.

Armada con botas de agua de Spiderman y Rayo Mc Queen, con paraguas del hombre araña, mochila al hombro y dirigiendo mi propio mega paraguas escocés como si del palo de un pastor se tratara, me he dispuesto a iniciar el camino. Pero la realidad es mucho más sencilla a veces de lo que nos empeñamos en creer.

Clic. Cambio de chip. Los mellizos iban encantados bajo su paraguas, parecían champiñones de colores surgidos de pronto de la gris acera para alegrar el paisaje urbano. Siguiendo las instrucciones de mamá a rajatabla iban en fila india para dejar pasar a los demás peatones, ni se acercaban a la orilla de la acera e iban mirando los charcos con deleite contenido y decían "luego en el patio del cole saltamos en los charcos, que llevamos botas, pero ahora noooo".

Un día de lluvia gris y frío es una delicia para los niños enfundados en sus catiuscas, hasta arriba de ropa e impermeables y con paraguas al hombro. Lo complicado es en realidad sencillo y muy divertido. Qué gran lección de felicidad.

Instagrameando con @celiaramon

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