martes, 24 de febrero de 2015

10 cosas que los que no tenéis hijos no podéis imaginar de la maternidad

Los chistes de Maitena siempre tan certeros
¡Me he tronchado de la risa con este monólogo! Las caras del supuesto padre de familia que explica su drama cotidiano a los amigos sin hijos es un poema. Te ríes inevitablemente. Si no tienes hijos porque piensas que tus amigos que sí los tienen se han vuelto tarumbas. Y si tienes, porque es triste pero cierto que tu vida es un completo caos. ¿Recuerdas cuando pensabas "yo nunca gritaré a mis hijos como esa demente"? O cuando juzgabas y sentenciabas duramente "hay que ver lo que has cambiado desde que tienes hijos que ni sales ni vas a escalar ni nada, ni que con hijos no se pudieran hacer cosas normales y seguir con la vida. Yo cuando tenga hijos pienso hacer que se adapten a mis necesidades y no al revés, para nada pienso permitir que mi hijo sea un tirano y  me chantajee con sus tonterías". Pues... ¡Lo hemos hecho fatal!

Porque hay por lo menos 10 cosas que cuando no tienes hijos no piensas que te vayan a pasar a ti con tu vástagos. ¿Apostamos a que alguna de ellas te pasará si no te ha pasado ya?
  1. Te pasarás un año, por lo menos, durmiendo a trompicones, pocas horas y salteadas. Pero sobrevivirás. Y no, los bebés no suelen dormir toda la noche a partir de los tres meses y para siempre jamás durante todas las noches de su vida. Lo siento. 
  2. Gritarás y llorarás y pedirás perdón al mismo tiempo a un bebé que te mirará con cara de "tú estás loca" después de haber berreado ininterrumpidamente durante una hora. En cuanto has llorado más fuerte que él, o ella, ha parado con cara de "aquí no ha pasado nada, ahora paz y después gloria". 
  3. Hablarás de cacas. No podrás evitarlo. De su consistencia, color, frecuencia, olor, ausencia, presencia... La escatología será una religión. 
  4. Perderás a tu hijo. En el supermercado. En la tienda de ropa. En el parque. En el zoo. Y lo encontrarás medio desquiciada y a punto de llamar a la policía escondido bajo las camisetas rebajadas, quieto como el mejor jugador del escondite. O mirando en plan sordo las chocolatinas nuevas del pasillo 3. O sentado junto a la secretaria de la directora del zoo pintando tan feliz. O incluso jugando en el arenero un metro más a la derecha de donde estaba la última vez que lo viste pero que ante la desesperación de haberlo perdido se te ha vuelto como invisible. 
  5. Te sentirás la peor madre del mundo (o el peor padre) por querer irte de casa en algún momento de berrinches y rabietas. Cogerías la puerta y te irías de vacaciones dos semanas a las Bahamas. O lo regalarías. De broma... Pero lo regalarías. 
  6. No sabrás cómo carajo destascar la cabeza o el pie o el dedo o lo que sea que tu hijo ha metido entre esos dos barrotes tan finos que no sabes cómo ha podido. Y te desesperarás porque gritará de dolor. Pero por tus huesos que como ha entrado sale. Aish. 
  7. Preferirás pasar un fin de semana tirado en el sofá haciendo zapping, sin niños de por medio, que ir al fiestón del siglo, aunque te regalen las entradas. 
  8. Comerás helados de sabores desconocidos para ti y que jamás habrías querido probar sólo  porque tu churumbel ha decidido que el helado de pitufo debía ser muy bueno (y por supuesto, no le gusta). 
  9. En un momento de desesperación le prometerás comprarle un regalito a cambio de que te deje tranquilo. Sí, no es muy educativo y además es asquerósamente consumista y no transmite ningún valor, pero lo harás. 
  10. Algún día, en un bar, mientras intentas mantener una conversación adulta con esa amiga que hace tanto que no ves, tu descendiente hará alguna burrada poco ortodoxa en la mesa de al lado. Y te harás la loca. Como si no fuera contigo. "Este hijo no es mío". (Aunque es justo que te advierta que mientras intentas disimular es más que probable que tu hijo te llame a voz en grito "mamaaaaaaa" y desvele tu pobre coartada). 
Y ahora, os dejo con el vídeo. Muy recomendable para echarse una risas. 


6 comentarios:

  1. Jaja muy bueno, sin duda.
    Me has hecho recordar lo mala madre que era...o soy jajaja una ya no sabe qué pensar, en algunas coincido contigo...sobre todo la del sofá y zappinig;)y el vídeo genial!! Lo vi anoche y no pude parar de reir.


    Y

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    1. El sofaring, qué sano es, Paris. Total, ya bailaremos cuando nos llegue el momento de ir a los bailes y viajes del IMSERSO, jejejeje. Muchas gracias por comentar.

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  2. Aun no he perdido a ningún niño ni he tenido que desatascar cabeza alguna, pero me he sentido muy identificada con muchos puntos. Y me he reido un montón con el video. Un saludo!

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    1. Qué suerte y qué buena madre que eres que nos has perdido ni atascado niño alguno, la verdad. ¿O quizá son todavía peques y no dan guerra (de este tipo)? Aish, se pasa muy mal cuando se pierden, no se lo deseo a nadie, además la gente te mira con compasión como si estuvieras loca por al cara de desquiciada que se pone. Yo lloré como una magdalena en el zoo, no te digo más... Ey, pero el niño tan campante :O Gracias comentar, Una madre del siglo XXI

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  3. Impressionant!lo corroboro toditoo!! Mha encantat!!

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    1. Gràcies, Mónica. No sé si dir que me n'alegro o no, jejejejeje. Gràcies per comentar, i per riure!

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