jueves, 20 de marzo de 2014

Por qué soy del club de las #malasmadres

Queridos hijos, suponiendo que algún día leáis este blog, os preguntéis porqué diablos mamá tuvo la idea de airear vuestras cosillas en la red, y en un intento por comprender a vuestra madre hagáis investigación de la "prehistoria" de Internet. Suponiendo que entonces mis cuitas y vaivenes maternales hayan tenido algo de relevancia en Twitter*y que hayáis llegado a esos mensajes identificados con un #malamadres, ¡suponiendo todo eso! quiero aclaraos algo:
  1. Mamá os quiere, con locura, pese a todo lo que pueda pasar, recordéis o vuestras retorcidas mentes adolescentes estén maquinando en el momento de llegar a este punto. 
  2. Cierto, mamá fue una líder de clase algo marimacho, marimandona, cabezota, y nada interesada en "el sexo opuesto" hasta pasados los dieciséis años. De ideas fijas, paso años perjurando "yo NUNCA me voy a casar" y "a mí los niños, ni fu, ni fa".
  3. Incluso diré más, bastante dada a los -ismos, vuestra madre llegó a tener una época de "para qué traer al mundo mas niños con esta... superpoblación... Contaminación... Si el mundo no durará tanto a este paso".
  4. Mamá se relaja mientras estáis en la piscina (c) Celia Ramón
    A mamá, mejor dicho, a Celia, esa persona que es vuestra madre -más allá de ser madre- le encanta viajar, de mochilera, de casa de amigo a casa de amigo, aprovechando ofertones de avión (lo sé mamá se contradice a todas horas y los aviones contaminan muchísimo), o aunque tenga que dejarse los riñones en autobuses que huelen a humanidad. Y le encanta leer durante horas, buena literatura y novelas rosa de tintes eróticos. Y estudiar, por gusto. Ir al cine. Pasar las tardes de domingo tirada en el sofá. Y la mañanas de sábado tomando el sol en la playa. Y organizar fiestas y encuentros improvisados. Y las discotecas, bailar, el flirteo... En fin , chicos, mamá os quiere mucho pero durante muchos años tener hijos no "iba bien para mis planes". Y sí, era cuestión de inestabilidad económica, o de pareja, o ambas. Pero no sólo. 
  5. Pero llegó vuestro #buenpadre cuando vuestra madre estaba en plena fase de efervescencia solteril "de flor en flor". Aún más fiestero, viajero y sin planes ni de boda ni de paternidad. Y... Todo paso muy rápido: empezar a salir, viajar, compra de piso (maldita la hora en que la burbuja inmobiliaria nos pilló de pleno en 2007, peor esa es otra batalla que seguro estáis hartos de oír), la boda... Sí, ¡BODA! Ibicenca, de blanco, hippy como vuestros abuelos y parte de vuestra madre, alternativa, lo que queráis, pero BODA. Y... Ups... Tic, tac, el reloj biológico. Malas noticias sobre infertilidad (y eso aceleró de pronto el reloj). Pataletas. Médicos. Un tratamiento de FIV con muchas dudas (era mirar Internet y todo era cáncer, cáncer...). Y, ¡tachán! A la primera dos óvulos de mamá fecundados por los espermatozoides de papá fueron implantados y los dos se quedaron. Y aquí estáis, dos mellizos fantásticos, guapísimos, divertidos, diferentes, adorables. Y os queremos con locura. 
  6. Así que no, no soy una buena madre de instinto maternal desde la tierna infancia. Pero en cuanto habéis llegado, instinto tengo. De leona, o de madre histérica que se preocupa cuando no os ve... Todo un poco.
  7. Ser del club de las #malasmadres no significa que os ignore, pegue, castigue a troche y a moche, ni que no sea una de esas madres que lee sobre educación y todo lo que cae en sus manos sobre gemelos, inteligencia emocional o trucos de Súper Nany. 

Los que significa para mí ser "mala madre" es que:

  1. Leo esos libros de educación, inteligencia emocional, gemelos y veo a Súper Nany; subrayo, anoto, hablo con vuestro buen padre, compramos pizarras con estrellas, premios y objetivos, pero dos semanas después anda cogiendo polvo porque ni vosotros ni nosotros seguimos la pauta de "poner estrellas" para reforzar conductas positivas. 
  2. Me propongo no dar premios absurdos ni chatajear, pero en cuanto los dos lloráis como magdalenas porque no queréis ir a la piscina a aprender a nadar, os prometo "tres chuches" que acaban siendo cinco y que además ahora ya se han institucionalizado y cualquiera no las compra. 
  3. Me propongo también no lanzar amenzas de castigo que no puedo cumplir o que me fastidian más a mí que a vosotros y aún así me encuentro lanzando un "como sigas así nos volvemos a casa", "no vamos a la fiesta"... Y nos volvemos a casa y no vamos a la fiesta, ¡o todo lo contrario!
  4. Alguna tarde que os peleáis todo el rato y que no veo quién ha hecho qué a quién, qué es verdad o qué mentira, acabáis o los dos castigados o me hago la longui (si puedo). 
  5. Mamá, por la mañana, no es ni media persona. Gruñe. Es fea. Y no quiere que la despierten "antes de tiempo", ni siquiera con mimitos. 
  6. De madrugada es mejor ir al lado de la cama de papá, que es más comprensivo y cariñoso que la ogra que duerme a su lado. De hecho, incluso de bebés él se encargaba de vuestras noches con el biberón como arma porque yo no estaba ni para tetas ni para nada (menos cuando estáis enfermos o con un disgustazo por pesadillas, que entonces sale la madre coraje que llevo dentro y no hay buen padre que valga). Pero eso, como buenosgemelos que sois, ya lo sabéis por experiencia y por eso es el buenpadre quién se levanta los fines de semana par dejar dormir algo más a mamá, que a veces sí se ha despertado pero se hace la dormida. 
  7. Puede que algún día mamá estuviera cansada, dolorida de la regla, tuviera una mal día o vete a saber y no jugara ni cantara tanto con vosotros, o que se saltará su norma de "un cuento para dormir al día", o su otra norma "nunca, nunca pierdas la calma ni les grites... Rinoceronte Naranja, rinoceronte naranja, ommmmmm"... Y perdiera igualmente los papeles. 
  8. Ya sabéis: Cuando la malamadre tiene trabajo o cansancio acumulado podéis jugar más de lo habitual con el IPad o ver algo más la televisión. Eso es así.
  9. Hasta casi vuestros cuatro años, intenté por todos los medios que siguierais haciendo la siesta los fines de semana. Insistía e insistía para poder ver la película. Y si os despertabais "antes de tiempo", os dejaba "un poco a vuestro aire" para acabar de verla en compensación por los primeros años de maternidad gemelar en que perdí por completo el oremus y las referencias cinematográficas. ¿Alguien sabe qué pasó en los cines del 2010 al 2013?
  10. Alguna cena que debía ser verde y saludable acabó siendo pasta a la carbonara para cocinar menos y descansar más. 
  11. Sí, dejé que vuestra buenaabuela planchara un ratito los sábados después de comer, su comida, por cierto. Ella se ofreció y yo no tuve valor, viendo la casa como estaba, de negarme. 
  12. Sí, también aproveché la buena disposición de los buenosabuelos para ir a recogeros alguna tarde a la guardería, al cole o en días de baja por varicela o gripe porque tenía que ir a trabajar. 
  13. Y sí, también les pedí (una vez al trimestre y en ocasiones especiales) o aproveché rauda sus ofrecimientos para cuidaros algún vienes o sábado para salir con vuestro buenpadre a solas, con amigos, para ir al cine, a bailar o a un hotel romántico (ups, olvidad esto último). Entre medias, el buen padre y la mala madre nos turnamos alguna noche "libre" o alguna actividad "extra parental". 
Verdad verdadera (c) Celia Ramón
En fin, queridos hijos. Podría poner muchos más ejemplos. Pero la cosa se resume así:

Mamá era una mujer que tenía muchos planes para su vida que quedaron por el camino con la maternidad. No se arrepiente, pero a veces tiene morriña de lo que pudo ser y no fué y a veces le pesa ser tanto "mamá" o "la mamá de" a secas en vez de Celia. Mamá tiene un plan perfecto en su cabeza sobre cómo trataros con respeto, educaros con autonomía, dignidad, amor y autoestima, pero a veces duda, se pierde, se equivoca o simplemente la pilla con pereza o falta de fuerzas. Mamá se acuerda a menudo de su madre diciendo "todo lo que hagas estará mal" y de vuestra pediatra con lo de "quién hace lo que puede, no está obligado a mas". Mamá no es perfecta, no consigue hacer dieta e ir al gimnasio para ser una mujer súper sexy y al mismo tiempo no sabe de donde sacar tiempo para trabajar, limpiar la casa, cocinar comida casera riquísima, sana y con aspecto apetecible y además no desperdiciar el tiempo en tareas domésticas en vez de jugar con vosotros o estar un rato más en el parque (y de paso hablar con alguna otra malamadre amiga). Por eso, porque no soy perfecta ni súper wonan, soy malamadre. O una madre normal que intenta ser la mejor y a veces lo consigue y otras no. Una madre desbordada por la responsabilidad y el reto pero que lo afronta con mucha energía y buen humor (casi siempre). Una madre del club de las que le quitan hierro al asunto y desdramatizan la mitificada maternidad perfecta. Pero eso no quita que os quiero con locura. 

Besos de Pol, Izan y mamá al buen padre (c) Celia Ramón
PD: menos mal que toda mala madre tiene un buen padre al lado tan desastre como ella pero complementario. Feliz día del padre, por cierto ;)
PD2: dedicado especialmente a Carmen que es una buena madre fantástica con apego, consciente y amorosa, pero que tiene una muy mala racha. Os queremos "mil". 
PD3: dedicado a las malas madres que me acompañan, ellas ya saben. 

*NOTA SOBRE TWITTER: por si ya no existe para entonces, era una red social donde de escribían mensajes cortos par hacerse el interesante o el experto gurú o desahogarse "como si nada"  con gente que no conocías de nada, pensando que eras tan especial que alguien en todo el magma de millones de mensajes te iba a escuchar).

Otro día os explico lo que era un IPad, el fenómeno de las madres blogueras, los aviones del siglo XX o las madres que trabajaban en casa sin vacaciones y que siempre estaban ahí (sí, vuestras abuelas).

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